El ritual de colocar un vinilo en el plato, ajustar la aguja y disfrutar del sonido analógico es una experiencia que muchos coleccionistas valoran. Los tocadiscos han resurgido con fuerza en los últimos años, convirtiéndose en un elemento imprescindible para los coleccionistas de vinilos.
Sin embargo, más allá de su diseño y calidad de sonido, pocos se preguntan cómo se fabrica un tocadiscos y qué impacto ambiental tiene su producción. Desde la extracción de materiales hasta su ensamblaje y distribución, cada tocadiscos tiene una huella ecológica que merece ser analizada.
En este artículo, exploramos cómo se fabrica un tocadiscos, los materiales que se utilizan y las consecuencias medioambientales de su producción.
Cómo se fabrica un tocadiscos paso a paso
La fabricación de un tocadiscos combina muchos diferentes elementos, entre ellos la precisión. Y aunque existen distintos modelos en el mercado, todos comparten una estructura básica.
1. El plinto: la base del tocadiscos
El plinto es la estructura sobre la que se montan los componentes del tocadiscos. Su función es proporcionar estabilidad y reducir las vibraciones no deseadas. Para este se usan materiales como el MDF (fibra de densidad media), aluminio, acrílico o plástico.
La producción de plintos de plástico genera residuos difíciles de reciclar. En cambio, los plintos de madera sostenible o aluminio reciclado son opciones más ecológicas.
2. El plato giratorio
El plato es la superficie sobre la que se coloca el vinilo y debe girar de manera estable. Para su producción se suele utilizar aluminio, acrílico, vidrio o plástico. La fabricación de platos de aluminio o vidrio requiere un alto consumo energético. Los platos de plástico pueden ser más ligeros, pero por lo mismo tienen una vida útil más corta.
3. Motor y sistema de transmisión
El motor es el encargado de girar el plato. Existen dos tipos principales de transmisión:
·Transmisión por correa: Reduce vibraciones al separar el motor del plato.
·Transmisión directa: Se usa en tocadiscos para DJ porque ofrece una respuesta más rápida.
Los motores eléctricos requieren cobre y otros metales, cuya extracción puede ser contaminante. Además, su fabricación consume energía y genera residuos electrónicos.
4. Brazo y cápsula fonocaptora
El brazo sostiene la aguja y permite la lectura del vinilo con precisión. En su fabricación se emplean materiales como el aluminio, fibra de carbono o plástico, similares a los de otras partes del tocadiscos.
Los brazos de aluminio o fibra de carbono son más duraderos que los de plástico, reduciendo la necesidad de reemplazo. Por otro lado, la cápsula fonocaptora es la pieza que transforma las vibraciones del vinilo en señales eléctricas. Existen dos tipos principales:
·Cápsulas de imán móvil (MM): Más comunes y fáciles de reemplazar.
·Cápsulas de bobina móvil (MC): Ofrecen mayor calidad de sonido, pero son más difíciles de reciclar.
5. Electrónica y conexiones
Los tocadiscos modernos pueden incluir preamplificadores, conexiones USB o Bluetooth. La producción de componentes electrónicos requiere el uso de metales como cobre y estaño, además de plásticos derivados del petróleo.
Impacto ambiental de la fabricación de un tocadiscos
La producción de un tocadiscos tiene varias implicaciones medioambientales. La fabricación de estos requiere metales, plásticos y madera, como se ha comentado anteriormente. La extracción de estos materiales puede generar deforestación, contaminación del agua y emisiones de CO₂.
Las fábricas de tocadiscos necesitan electricidad para ensamblar los productos. Si esta energía proviene de fuentes no renovables, la huella de carbono aumenta. Además, muchos tocadiscos se fabrican en Asia y se distribuyen en Europa y América, lo que genera más emisiones de dióxido de carbono debido al transporte marítimo y terrestre.
También un factor que influye es que los tocadiscos están compuestos por varios materiales difíciles de separar y reciclar. Como pueden ser:
·Plásticos y carcasas: Algunos no son reciclables.
·Motores y circuitos electrónicos: Contienen metales pesados y otros elementos contaminantes.
·Agujas y cápsulas fonocaptoras: Suelen ser desechables, generando residuos adicionales.
Para reducir el impacto ambiental, es recomendable elegir modelos de calidad con una larga vida útil y reciclar los componentes correctamente cuando ya no sean funcionales. El vinilo y el tocadiscos han logrado mantenerse en el tiempo gracias a su sonido único y su valor para los coleccionistas. Ahora, la industria debe avanzar hacia prácticas más sostenibles para garantizar que las futuras generaciones sigan disfrutando de la música en su formato más puro.